Arte y Ciencia

Misterios de arte y ciencia en Mexico

A pesar de que las artes y las ciencias se nos presentan como dos ámbitos aparentemente contrarios e incluso radicalmente opuestos, la historia de la humanidad se encarga de desmitificar esta teoría y de aportar luz a los lazos entre disciplinas. Entre los ejemplos que retratan la hermandad podemos rescatar el de las serpientes de Chichén-Itzá; en esta ciudad, situada al norte de la península de Yucatán (México), los mayas aunaron los conocimientos de astronomía y las tecnologías más avanzadas de la época con la idea visual y el efecto conceptual de una serpiente que simula bajar por la pirámide. En los equinoccios, el sol se alía con la tierra para dibujar con las sombras un fastuoso juego de luces en el que se produce la sensación óptica y artística de una serpiente motriz y descendente.

serpiente chichen itza
Los avances en las tecnologías y las investigaciones científicas han nutrido por antonomasia al arte en su pretensión de innovar y dar un paso al frente. Proyectos como I-Wear, basados en el arte de la moda interactiva, juguetean con la realidad y la ficción, con la creación artística y la simple materialización artística. Las prendas de ropa conforman una propuesta artística, eso sí, efectuada en el marco absoluto de la ciencia.
También la naturaleza y la biología han servida como musa a muchos artistas. Las naturalezas muertas han sido plasmadas por geniales pintores o escultores. También las naturalezas vivas incorporan a la obra artística elementos de orgánicos o de corte científico. Es lo que ocurre, por ejemplo, en el Proyecto Biosfera, que es un ecosistema natural permanente que aspira a concienciar a la sociedad acerca de lo frágil que puede ser el planeta si continuamos maltratándolo como hasta ahora. Y es que el cambio climático y toda la información científica recabada para intentar frenarlo han servido de inspiración artística también a muchos artistas contemporáneos, como es el caso del proyecto Sunflower.